Discurso argumentativo

Introducción

En contraposición a los discursos literarios podemos considerar a los discursos argumentativos en general y los discursos académicos en particular. Estos se caracterizan por su aplicabilidad en el mundo real. Los discursos académicos son transitivos pues hablan de diversos aspectos de una realidad circundante a la que examinan minuciosamente. A diferencia de los discursos literarios su esquema discursivo es rígido y conservador pues su finalidad es mostrar interpretaciones alternativas del mundo construidas de acuerdo a las normas de procedimientos aceptadas en los medios académicos del mundo. Aunque ni un discurso hablado ni uno escrito son iguales a una demostración lógico-formal, se considera deseable que el discurso académico no sólo busque la justeza y consistencia lógica de la demostración, sino también que se estructure en función de la intención persuasiva del autor; es decir, de la argumentación.

El discurso académico se encuentra pues en el marco de la actividad académica orientada a la transmisión y producción de conocimientos. Su elaboración requiere de la revisión del conocimiento previo, es decir, de las fuentes bibliográficas. Luego, se hace un análisis concienzudo del objeto examinado que ha de dar lugar a la elaboración de una hipótesis. El escritor académico derivará las consecuencias lógicas de esa conjetura inicial, lo que dará como resultado una teoría. Finalmente, la teoría habrá de pasar por un procedimiento de validación que consiste en la contrastación de la teoría con los datos obtenidos mediante pruebas de campo o experimentación de laboratorio. Es decir, el discurso académico define un objeto, elabora un método para examinarlo, construye una teoría que explica el funcionamiento del objeto y comprueba la validez de la teoría. Esto no quiere decir que todos los discursos académicos tengan cuatro partes pues la complejidad de los objetos obliga a examinarlos parcialmente o a escribir pequeños reportes sobre aspectos parciales del desarrollo del proyecto científico, por ejemplo, reportes sobre puntos meramente metodológicos, disquisiciones terminológicas necesarias para continuar el proyecto científico mayor, o problemas de orden lógico inherentes al desarrollo de toda teoría formal.

Sin embargo, sea que el académico decida emprender la publicación de una teoría completa, sea que publique un reporte de resultados de un experimento secundario, deberá convencer al lector académico de la validez de la posición adoptada. Así pues, la persuasión se produce siempre en los discursos técnicos, matemáticos, jurídicos o físicos. Este aspecto retórico del discurso académico es esencial pues de lo contrario el discurso no sería comprendido por la comunidad académica y no seria aceptado. Por ejemplo, un discurso académico debe estar exento de ambigüedades y esto es posible mediante el uso de un lenguaje formal y de una terminología especializada y unívoca (vea Reflexiones sobre la terminología).

Estructura del discurso argumentativo

La estructura global de un discurso académico suele tener tres secuencias principales : introducción, desarrollo y conclusiones. En la primera secuencia se suele mencionar la metodología usada, las fuentes y la tesis. Luego, en el desarrollo se procede al análisis de las derivaciones lógicas de la tesis y a la validación de dicha teoría. Finalmente, la última secuencia evalúa la veracidad o falsedad de la hipótesis, enuncia los corolarios de rigor e indica los problemas que han quedado pendientes. Estas son las tres partes de la estructura argumentativa más tradicional, y aunque el discurso no necesariamente demuestre una tesis, el uso del modelo argumentativo suele ser suficiente para convencer al lector de que se la ha demostrado. En este sentido un discurso académico se asemeja a un discurso literario.

Argumentación y demostración

Los discursos pueden o no enfatizar la demostración. La decisión responderá a la estrategia que decida el autor para desarrollar su argumentación. Así, un científico buscará que predomine en sus discursos el rigor lógico de la demostración antes que la efectividad persuasiva de la argumentación, mientras que un publicista actuará a la inversa. Los mejores autores de ensayos buscan balancear la lógica y la retórica en sus discursos.

En el terreno de la lógica formal se trabaja con proposiciones, cuyo carácter de variable que puede asumir distintos valores generalmente se representa con las letras "p", "q" y siguientes. En cambio, en la argumentación, llamamos argumento a una afirmación explícita del discurso y presupuesto a una afirmación implícita.

Lo normal es que los argumentos sean expresables mediante proposiciones. Los argumentos son relevantes para persuadir y demostrar, mientras que las proposiciones son afirmaciones importantes para la estructura lógica del discurso. De hecho, una proposición puede expresar una verdad y no convencer a nadie. Su potencia persuasiva dependerá de cómo sea presentada, es decir, de su uso en tanto argumento. A su vez, un argumento puede convencer a todos, pero no por ello puede ser formulado como proposición o ser probada su verdad. Ahora bien, muchas veces es conveniente desnudar la estructura lógica de un discurso argumentativo para refutarlo o aceptarlo, si lo leemos; o escribirlo de modo que sea aceptado si lo estamos creando. En estos caso, es conveniente escribir las oraciones del texto como proposiciones, clasificarlas en argumentos o presupuestos y finalmente establecer las conexiones entre ellas.

Estructura lógica del texto : demostración

La estructura lógica del texto refiere a la organización de los argumentos en el texto en función de los prestigiosos modelos formales del pensamiento elaborados por la lógica. En rigor, los textos no tienen estructura lógica, pues ésta es propia de la demostración formal, no de la argumentación en lenguaje común. Sin embargo, los textos argumentativos suelen organizarse como si tuviesen estructura lógica debido a que la lógica es un lenguaje formal con leyes precisas dentro de su ámbito de operaciones, y a todos gusta la idea de ser rigurosos. Sin embargo, el lenguaje cotidiano no se rige por las exactas leyes del cálculo de proposiciones, sino por la ambigüedad de las palabras en las circunstancias en que son usadas, razón por la cual, el uso de los modelos de la lógica formal en los discursos argumentativos no es sino una estrategia persuasiva que no garantiza la verdad del razonamiento.

La estructura lógica del texto puede ser mejor comprendida si se la enfoca como "estructura retórica" - es decir, como discurso - compuesta de argumentos cuasi lógicos. Para evidenciar el modelo lógico formal imitado - o simulado - por el texto, el lector debe descubrir las ideas principales del texto, de las secuencias y de los párrafos; los conectores lógicos que mejor describen las relaciones entre ellos; y finalmente, escribir formalizadamente el resultado.

Estructura retórica del texto : argumentación

La estructura retórica del texto refiere a la organización de los argumentos y a los modos de presentarlos en función del propósito del discurso. A esta organización y a estos modos se les llama "argumentación".

La estructura retórica está fuertemente ligada a las partes del discurso y a las distintas estructuras textuales que lo componen; es decir, por un lado, las condiciones de la producción convencional y del consumo convencional del texto (esquema discursivo); y por otro lado, la división del texto en las secuencias que lo componen, los párrafos que conforman secuencias y las oraciones de los párrafos. El texto se descompone de estas unidades y, si está bien construido, se debe reconocer el propósito de cada una dentro de la argumentación general del discurso.

La argumentación - y, por lo tanto, el el esquema discursivo, el discurso, el texto, las secuencias, párrafos y oraciones - debe ser susceptible de descripción a partir de la lectura del texto y de la determinación del esquema discursivo. Una vez que hemos aislado las proposiciones que componen la argumentación y los conectores que las enlazan se hará obvio que ninguna argumentación tiene una forma lógica en sentido estricto, sino que, en el mejor de los casos, simula la rigurosidad de la demostración lógica.

El texto tiene una idea principal, manifiesta en una oración llamada "tesis". Esta tesis suele estar en el primer párrafo o en uno de los primeros. Su propósito es enunciar la hipótesis que se busca demostrar o, dicho de otro modo, la conclusión del razonamiento. Por ejemplo, si la tesis es : La redacción debe planificarse, es recomendable que la oración de la tesis forme parte de un párrafo cuyo único propósito sea el de decir al lector cuál es la tesis.

Los párrafos del texto se agrupan en secuencias, cada una de las cuales cumple un rol dentro de la argumentación. Las secuencias principales son la introducción, el desarrollo y la conclusión. Así, la introducción es una secuencia compuesta de uno o varios párrafos, lo que depende de la extensión que hayamos decidido para el trabajo y de la complejidad del contenido. El propósito de esta secuencia es presentar la tesis y, quizás, algunos datos adicionales como los antecedentes históricos, la importancia del asunto tratado o, inclusive, los motivos personales del autor. El desarrollo o cuerpo del trabajo es una secuencia normalmente dividida en varias subsecuencias. Cada una de estas últimas se compone, como las secuencias, de uno o varios párrafos. Cada subsecuencia debe girar en torno a un argumento que sirve para demostrar la tesis. A su vez, cada argumento o idea principal de la subsecuencia debe ser demostrado, por lo que se destinará un párrafo de la subsecuencia a cada nuevo argumento - o idea secundaria de la subsecuencia - que sirve para demostrar la veracidad del argumento de la secuencia mayor. También la conclusión, por las mismas razones, es una secuencia compuesta de uno o varios párrafos. El propósito de esta secuencia es evaluar el éxito o fracaso de la argumentación, presentar un resumen sucinto de ella y, quizás, añadir algunos datos adicionales como las repercusiones (en lenguaje matemático, los corolarios) y, si no se hubiese dicho en la introducción, los antecedentes históricos, la importancia del asunto tratado o los motivos personales del autor.

OBSERVE EL SIGUIENTE ESQUEMA :

* Secuencia introductoria :
o Párrafo 1 (reseña histórica):
- Oración temática: la redacción usualmente es mal enseñada.
o Párrafo 2 (presentación de la tesis):
- Tesis y oración temática: la redacción debe planificarse.
o Párrafo 3 (presentación de la metodología de trabajo):
- Oración temática: el examen de los métodos tradicionales servirá para probar la tesis.
* Secuencia de desarrollo :
o Subsecuencia 1:
Argumento 1: los medios masivos de comunicación desfavorecen la redacción.
+ Párrafo 4:
+ Párrafo 5:
o Subsecuencia 2:
Argumento 2: la difusión de la oralidad perjudica el lenguaje escrito.
+ Párrafo 6:
+ Párrafo 7:
+ Párrafo 8:
o Subsecuencia 3:
Argumento 3: Los libros de lecturas cortas, estilo "diccionario", van en contra del desarrollo de la capacidad de abstracción.
+ Párrafo 9:
+ Párrafo 10:
* Secuencia de las conclusiones:
o Párrafo 11:
o Párrafo 12:

Vea: Comparación del discurso argumentativo y el literario

Blogs:

Recursos

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